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Dos pájaros de una pedrada

-Los derechos laborales y el T-MEC-

Silvino Vergara Nava

“Aquí hago el compromiso de que

 antes de que termine mi mandato voy

 a enviar una iniciativa de reforma al artículo

123 de la Constitución, para que se establezca

 que nunca, jamás, va a aumentar

el salario menos que la inflación, ¡nunca más!”

Andrés Manuel López Obrador

(7 de enero de 2024)

Hace algunos días el presidente de México sostuvo que se reformará nuevamente la Constitución. Para ello, requiere de un procedimiento extraordinario, no es tan sencillo como cuando se reforma una ley, a lo que se denomina como: “El principio de rigidez Constitucional”, precisamente, para que, no sufra tantas reformas la disposición más importante de un Estado de derecho.

La propuesta atiende a revertir la reforma del sistema de pensiones en México, que se modificó en su momento en el gobierno del presidente Ernesto Zedillo. Adicionalmente, la propuesta consiste en que, el salario mínimo determinado por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, no se incremente por debajo de la inflación, como un principio constitucional. Con estas dos propuestas, bien que se puede sostener ese refrán de: “Matar dos pájaros de una pedrada”.

Y es que, con este planteamiento, queda esta administración pública federal bien con los que necesita quedar bien. En principio, con los votantes, con la mayoría de la población, que con el devenir del día a día, resulta imposible estar enterado de los problemas nacionales, ya bastante tenemos con los problemas de cada uno como para considerar los problemas nacionales, de los cuales muchas de las ocasiones no entendemos y en otros preferimos la indiferencia. Por lo cual, a lo lejos se escuchan muy bien esas propuestas, de las cuales se conoce solamente en el discurso, no en un texto en donde se motive y funde correctamente dicha iniciativa constitucional. Finalmente, con esa propuesta presidencial para modificar la Constitución, la mayoría asumimos que nos está reconociendo un derecho que muchas de las ocasiones fueran desestimadas en calidad de empleados.

Pero, por otro lado, también con este par de propuestas quedará bien la administración pública federal con otros que son los más importantes en estos momentos, en donde se han agudizado los problemas, que es con los vecinos del norte, que han acudido ya un sinnúmero de ocasiones al Palacio Nacional a dialogar respecto a los problemas que nos atañen, tal es el caso del problema agudo que se tiene con la migración, el problema del narcotráfico, la inseguridad pública con que se vive en el día a día en este país, que para los norteamericanos se están convirtiendo en graves repercusiones en sus propias políticas públicas. Por ello es que, para quedar bien con estos, que mejor que cumplir las promesas a veces no escritas que establece el tratado actual de libre comercio con ellos, el denominado T-MEC, que entró en vigor a partir del 1º de julio de 2020, y que, si se le da el cumplimiento respectivo por el gobierno federal mexicano desde luego que, es una medalla a favor de esta administración pública federal.

Como se ha visto a partir de que entró en vigor ese tratado de libre comercio, las políticas públicas del país han sido las encaminadas a implementar una serie de reformas laborales, más que nada para desestimular que las empresas norteamericanas incrementen la subcontratación en México.

La mejor prueba de esto es el discurso del presidente de Estados Unidos de América, el día 29 de enero de 2020, que, si se observa, se le ha estado dando cabal cumplimiento con las políticas públicas mexicanas.

Entre el discurso, se puede resaltar, lo siguiente: “El término Tratado de Libre Comercio de América del Norte tiene una connotación negativa en Estados Unidos porque fue un acuerdo terrible… Hemos perdido más de una cuarta parte de nuestros empleos en la industria desde que se aprobó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y hemos perdido 60.000 fábricas desde que China se unió a la Organización Mundial del Comercio en 2001… Hoy, finalmente, estamos terminando la pesadilla del TLCAN… Se ha reemplazado un desastroso acuerdo comercial que recompensó la subcontratación con un acuerdo comercial verdaderamente justo y recíproco que mantendrá empleos, riqueza y crecimiento aquí mismo en Estados Unidos… Este es el acuerdo comercial más importante que ha firmado mi administración”.

Así, la reforma constitucional que se pretende implementar en el país lleva dos objetivos muy claros, con la generalidad de la población que se vea protegida con esta administración pública federal, y principalmente, seguir las políticas implementadas en el T-MEC, que está transformando verdaderamente ese instrumento jurídico a México, tal y como sucedió con el tratado de libre comercio en el lejano 1994. El tiempo dará la razón. (Web: parmenasradio.org)

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