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¿Dónde está el humanismo de los científicos?

Silvino Vergara Nava

“¿Podemos confiar en los físicos? Quiero

decir: ¿Cree usted que estos estarían

dispuestos a suspender temporalmente

su labor desarmando de este modo a los

poderes políticos y militares?”

Correspondencia entre

Claude Eatherly y Günther Anders

Después de que se arrojaron las bombas atómicas en Japón en agosto de 1945, los soldados norteamericanos que lo hicieron regresaron a su país como héroes de guerra, condecoraciones, asensos, bonos, premios, etc., no faltaron. Pero, uno de ellos, sintió un remordimiento al grado de que hizo tantas acciones al respecto que, fue sometido a un manicomio, ese fue Claude Eatherly, quien entabló, en ese remordimiento, al máximo, un diálogo epistolar con el filósofo alemán Günther Anders.

Dentro de esa correspondencia que entablaron, uno de los temas en discusión fue el papel de los científicos en la actualidad, claro en la actualidad del siglo XX, respecto a su labor y sobre todo, respecto de las consecuencias de sus inventos y de sus descubrimientos, lo que ocasionó que se pusiera a debate nuevamente, lo que ya se había dicho desde finales del siglo XIX, por parte de los filósofos, respecto a: ¿Cuál es el papel de los científicos en el mundo?, ¿qué se espera de estos?, ¿sus descubrimientos e inventos son para bien de la humanidad?, ¿quién los financia?, ¿a favor de quién trabajan?, ¿qué esperamos de ellos?

Preguntas que no son nada alejadas de la realidad del siglo XXI, siguen siendo las mismas preguntas que se hicieron con la revolución industrial y el avance que se tuvo en el mundo de las máquinas, el desarrollo de la física, que es la ciencia que estuvo durante mucho tiempo, como el conocimiento de avanzada. Las personas más prestigiadas en el campo científico eran los físicos.

Así nos seguimos con la historia de la humanidad, pasando por las dos guerras mundiales, en donde la cantidad tan grande de muertos se debió al desarrollo de la tecnología, pues no pudo haber esa gran cantidad de muertes, si no es por el invento del armamento que en ese tiempo existía.

Ahora, nos topamos, sobre todo, después del COVID-19, que para la población de a pie, no se nos quita de la cabeza, que esa enfermedad viene de un invento de laboratorio, y que algunos otros insisten en que, fue maquinado por razones de las cuales aún se desconocen, pero que son directamente correspondientes a la economía y a los grandes movimientos financieros en el mundo.

Pero, lo cierto es que, una vez que se controló esa enfermedad con los laboratorios, pero particularmente, la actividad humana pudo más o menos desarrollarse con la tecnología de la información, se ha insistido mucho en los medios de comunicación y en general, ya en la actividad económica del día a día, sobre la inteligencia artificial y que, genera la misma preocupación de lo que sucedió con las máquinas de vapor en la revolución industrial, es decir, el temor de que se acabará la participación de la mano humana en muchas de las actividades económicas, de ser así, entonces: ¿Para qué contamos con los inventos de los científicos?, ¿benefician los inventos y descubrimientos a la humanidad?, ¿se ha podido combatir la hambruna y la sed con esos inventos?, ¿tienen un lado humano los científicos?, pero, sobre todo: ¿Cuál es el límite en la libertad de los científicos?

Posiblemente, uno de los problemas del derecho, es decir, de la serie de regulaciones que se implementan en los Estados, es delimitar la libertad de los científicos, hasta donde llega su libertad con sus inventos y descubrimientos, es evidente que además de las limitaciones jurídicas que deben de existir o por lo menos, darles más énfasis, se debe de considerar la ética de cada uno de ellos, pues el problema principal es que si el derecho no está dando la respuesta limitando sus funciones e inventos, por lo menos, lo que se debe de considerar con mayor énfasis es la ética de sus experimentos, inventos y descubrimientos, pues de lo contrario lo que sucede, como lo estamos viviendo es que, no hay limite alguno, y ahora con esta inteligencia artificial, hay razones suficientes como para preguntarnos ¿Dónde está la humanidad de los científicos? (Web: parmenasradio.org)

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