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¡BIENVENIDO A BORDO!

Introduction

“Lo que haga el Estado dependerá siempre del

resultado de los conflictos sociales y de la capacidad

de estos conflictos de hacer del instrumento estatal

una herramienta para la organización social.

El Estado no es una persona que pueda hacer

lo que quiera”.

Juan Carlos Monedero

En los últimos 25 años en México han quebrado las aerolíneas siguientes: TAESA, Aero California, Aviacsa, Líneas Aéreas Azteca, Aero Sudpacífico, Aero Cozumel, Aerolíneas Internacionales, Aeromodelos, ALMA, Aviación del Noroeste, Avolar, Allegro, Mexicana de Aviación en 2014, (fuente: https://www.nacion321.com/) Interjet en el año de 2020, y Aeromar recientemente en febrero de 2023, lo cual no es un buen augurio para sostener que este sector económico es redituable, por lo menos en México, no lo es.

La noticia en la aeronáutica actual, es que, el gobierno federal ha adquirido lo que quedó de Mexicana de Aviación, para que, insistiendo con las fuerzas armadas, sean las encargadas de comercializar y administrar la compañía. Incluso, ya se anuncia que, a partir de septiembre de 2023, se iniciará la venta de boletos.

Esta nueva “Mexicana de Aviación”, se ha informado desde el Palacio Nacional que, tendrá vuelos a diversos destinos partiendo de la Ciudad de México, particularmente del aeropuerto recién inaugurado, para los destinos de siempre: Cancún, Monterrey, Guadalajara, Tijuana, Campeche, Chetumal, Mérida, Puerto Vallarta, Ixtapa Zihuatanejo, Cozumel, Los Cabos, Hermosillo, Ciudad Juárez, Villahermosa, Huatulco, Oaxaca, Acapulco, Mazatlán, La Paz y León.

Esta adquisición y apertura de esta vetusta aerolínea, ahora en manos del gobierno federal, como en algún momento sucedió, en que el gobierno contaba dentro de sus propiedades, hasta con equipos de fútbol profesional como los casos del Atlante y el Oaxtepec, propiedad del Instituto Mexicano del Seguro Social, o el alicaído Puebla, propiedad del gobierno estatal, por lo cual, la adquisición de esta aerolínea es regresar a que el Estado intervenga en el mercado, que de acuerdo a las reglas del “neo-liberalismo” que nos gobierna, debe dejarse de forma exclusivas a la iniciativa privada, por ende, esta medida de introducirse el gobierno federal a manejar una aerolínea, es una propuesta contraria a esa corriente avasalladora denominada: “Neoliberalismo”.

Así, se trata de una propuesta de tendencia de políticas de izquierda, pero no de una izquierda que corresponda a los principios básicos de la izquierda moderna, sino a la izquierda que a veces pareciera que gobierna a nuestro país, como es la izquierda del “resentimiento”, particularmente del “resentimiento social”, que está presente en muchos rincones de esta nación, no de la izquierda pensante, de la que deberá asumir una posición más protagonista, pero que, tiene pocos seguidores, porque para asumir esa postura es necesario, primero, estudiar y después, implementar políticas públicas más reflexivas.

Si la adquisición de  la aerolínea fuera de una postura más de izquierda progresista, entonces, no estaría compitiendo con los mismos vuelos a las mismas ciudades que lo hacen las aerolíneas comerciales, pues lo que debió de suceder, incluso, es un buen momento de recapacitar, es que esta aerolínea, abra vuelos en aquellos lugares que no son redituables para las aerolíneas comerciales, pero que esta, propiedad del gobierno federal, que su fin es brindar el servicio y no especular comercialmente, debería entonces de ocupar esos aeropuertos y servicios que se han quedado sin uso, ya que hay pasajeros potenciales, y que esto vendría a bien, en la comunicación dentro del territorio nacional.

Es el caso, por citar un ejemplo de los vuelos de la ciudad de México a Ixtepec, Oaxaca, que debido a que la aerolínea Aeromar quebró en febrero de este año, ya no hay más ese servicio, cuando forma parte de la región en donde el gobierno federal está implementando un corredor industrial. Y así, nos podemos seguir con muchos aeropuertos que pudieran abrir vuelos y no centrarse en los destinos turísticos de siempre, esos que se dejen a la iniciativa privada, porque debido a la economía mundial que nos gobierna, hará más daño competir con estos, las consecuencias no son muy buenas, y los servicios del gobierno no están para competir con los servicios que brinda la iniciativa privada.

Hay que considerar que uno de los detonadores de la economía es la instalación de aeropuertos y desde luego, de vuelos de pasajeros, porque potencializa la región, ya que se requiere de muchos servicios periféricos, por ello es necesario ayudar a las regiones en donde ya no hay vuelos, que esto les permita una oportunidad de crecimiento, de lo contrario este experimento gubernamental no tendrá muy buenos frutos. (Web: parmenasradio.org)

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